“Elixir quema grasas” – ¿Qué hay de verdad en ellos?
Quema de grasas – ya sea una palabra mítica o te aburra, no importa la opinión que tengas sobre el tema, tarde o temprano este tópico aparecerá en tu vida. Puede que tengas más de 30 años cuando empieces a tener problemas con los kilos de más, a otras les gustaría volver a estar en forma después de dar a luz, algunas tendrán problemas por desarreglos hormonales. Sea por la razón que sea, sería fantástico poder entender la inmensa avalancha de información disponible en internet.
Los errores más comunes sobre la pérdida de grasa
Por lo tanto, hemos reunido los errores más escandalosos e inocentes, y disparates con respecto a la pérdida de grasa. Si eres propensa a creer en los anuncios y confías en pastillas mágicas y soluciones fáciles, entonces es momento de despertarte. (Pero no seas tan dura contigo misma, todos tendemos a preferir soluciones rápidas y sin esfuerzo!) No decimos que tengas que sudar sangre, pero tienes que hacer o cambiar algo para conseguir resultados.
¿Qué no hacer?
“Solo cambiaré lo que como.”
Mucha gente está confundida por el hecho de que la nutrición contribuye mucho más a la pérdida de peso que el ejercicio (es sobre un 70% y 30%, respectivamente). Si cambias tus hábitos alimenticios y tu cuerpo entra en déficit calórico – lo que significa que quemas más energía que la que ingieres – de hecho vas a perder peso, incluso de tus músculos. A no ser que moldees tus músculos bajo la capa de grasa, conseguirás un cuerpo delgado e inerte sin una postura correcta, quizás combinado con piel colgante. Por cierto, la pérdida de peso es un proceso más rápido si haces ejercicio – lo que mejorará tu humor y motivación.
“Solo necesito perder peso de mi tripa, así que vamos a quemar grasa localizada!”
Nunca he podido entender en qué estaban pensando los fabricantes de esas máquinas mágicas que solo tienes que usar 3 minutos al día. Hay dos problemas aquí: por un lado, puedes trabajar en tu abdomen tanto como quieras, pero a no ser que la capa de grasa desaparezca, tus abdominales definidos y tonificados no aparecerán. Usa esta máquina solo 5 o 10 minutos unas cuantas veces a la semana y estarás bien si también sigues una dieta limpia (sí, esta máquina que has comprado por un montón de dinero es útil de verdad, pero no sería más fácil comprar una esterilla de yoga y hacer planchas y abdominales?!?). Por otro lado, cuando pierdes grasa de tu abdomen, todo tu cuerpo va a cambiar en el proceso. Ya que el estilo de vida correcto potencia el metabolismo, las células grasas se descomponen en glicerina y ácidos grasos libres que llegan al torrente sanguíneo no solo localmente, si no en todo el cuerpo.
¿Cómo debería hacerlo?
Aquí tienes algunos principios básicos:
Comer con frecuencia y regularidad
Come 5 o 6 veces al día, y para conseguir un nivel hormonal y energético correcto, hazlo preferiblemente siempre a la misma hora (no hay ninguna norma para no comer después de las 6PM, es una cuestión de estilo de vida).
Elegir carbohidratos complejos
En lugar de carbohidratos rápidos, opta por complejos (ej.: toma harina integral en lugar de refinada, y eritritol en lugar de azúcar).
Mantener una hidratación adecuada
Bebe mucho agua. Incluso 3 o 4 litros al día. Además, puedes beber algún té verde o negro y café natural.
Priorizar la fibra y el equilibrio de macronutrientes
Elige comidas que sean ricas en fibra, sigue una dieta variada y presta atención a la proporción correcta de proteína/carbohidratos/grasas. (Debería ser aproximadamente 50%-30%-20%, respectivamente, pero puede variar según tu tipo de cuerpo.)
Entender la función de cada comida
Cada comida tiene su propia importancia: el desayuno proporciona al cuerpo proteína y carbohidratos complejos después de toda la noche pasando hambre, la comida de media mañana te aporta energía, la del mediodía debe ser una comida completa, y después de entrenar puedes tomar algo de carbohidratos rápidos, mientras que la cena debería incluir algo de proteínas de absorción lenta.
Hacer ejercicio de forma constante
Haz ejercicio 3 o 4 veces a la semana, entre 30 y 60 minutos, y elige un deporte que te haga “flotar”, algo que disfrutes haciendo. Combina entrenamiento de cardio y fuerza, y no te debería asustar mover pesos medios-pesados. Tus series deberían incluir de 8 a 12 repeticiones.
Trabajar todo el cuerpo durante la semana
Trabaja todas las partes de tu cuerpo durante la semana, los grupos musculares grandes (muslos, espalda) son especialmente de ayuda para el primer empujón en el proceso de pérdida de grasas.
Mitos sobre los quemadores de grasa
Veamos cuales son las confusiones y falsos mitos más frecuentes en relación a quemar grasas.
Cómo funcionan realmente los quemadores de grasas
Deberías entender primero cómo funcionan los quemadores de grasas en teoría para ver de verdad por qué no pueden ser efectivos sin ningún cambio en tu dieta y tus (inexistentes) hábitos de entrenamiento.
El déficit calórico como base de la pérdida de peso
Quemar grasa está basado en un principio muy simple – si hay un déficit calórico, vas a perder peso. Significa que ingieres menos calorías de las que utilizas. Las calorías que consumes no se pueden cambiar con ninguna píldora o tableta. Por lo tanto, tienes que reducir la ingesta o – como alternativa – quemar más calorías, cuyo proceso se puede potenciar con deporte, potenciadores y quemadores de grasas. La cafeína, L-carnitina, té verde y CLA disparan tu metabolismo, te aportan más energía para ser más resistente para afrontar los retos. La colina y el inositol te ayudan en la detoxificación, las fibras reducen tu sensación de hambre, solo por mencionar los ingredientes más populares. Significa que por ellos mismos, estos ingredientes no tienen efecto alguno, solo potencian tu entrenamiento y reducen algo tu apetito.
Sudoración y pérdida de grasa: un mito frecuente
Sudar no significa quemar más grasa
Mucha gente se preocupa porque estas sustancias les provocan sudoración incluso cuando descansan, por ejemplo mientras están sentados. Lo que lees más arriba contradice esto ya que no hay nada que el quemador de grasa pueda potenciar. Obviamente, este articulo se refiere a los suplementos nutricionales que contienen sólo ingredientes activos legales y seguros.
También es un mito común que cuanto más sudas, más peso pierdes. ¿Cómo es eso posible? ¿Se puede transformar la grasa en agua? Eso está fuera de la cuestión! Sudas porque tu temperatura corporal aumenta durante el ejercicio (o debido a la sauna, clima extremo o estrés), por lo que tu cuerpo intenta reajustarla hasta los ideales 36.5 grados Celsius. Sudar es como evaporación que refresca el cuerpo. Por lo tanto, no estimula la pérdida de grasa, es sólo un efecto secundario de ello, pero es un importante mecanismo de detoxificación. Para ser sincera, no es muy inteligente provocar más sudoración con la ayuda de papel film, envolverse en plástico o ponerse un chándal grueso. Puede ser especialmente peligroso, porque durante la sudoración excesiva, tu cuerpo pierde minerales esenciales y, a no ser que los repongas, sus niveles pueden desequilibrarse y la pérdida de peso se podría ralentizar.

Quemadores de grasa y subidores de peso al mismo tiempo
Y, ¿qué tal tomar quemadores de grasas junto con subidores de peso?
Déficit y superávit calórico no funcionan a la vez
Para decirlo sin rodeos – es tirar el dinero. Perder peso requiere que estés en déficit calórico, mientras para aumentar de volumen necesitas un exceso de calorías. Los dos tipos de productos contrarrestan el efecto del otro. Solo en un máximo del 1 al 2% de los casos estos procesos pueden ocurrir simultáneamente, así que se puede considerar una especie de milagro. Las diferentes fases en el culturismo tienen funciones especificas – durante el aumento de volumen, intentamos conseguir músculos magros, entonces la grasa restante se elimina en la fase de secado. Si los profesionales del culturismo lo hacen por etapas, ¿qué te hace pensar que tu lo puedes hacer todo a la vez?
Recomendación final antes de tomar suplementos
Infórmate desde varias fuentes
Recomendamos que antes de tomar cualquier sustancia, incluso si no acudes a un experto (que sería la mejor opción) – encuentres información de por lo menos 5 a 10 fuentes diferentes sobre para qué es bueno el producto y lo que puede hacer por ti. De esta manera puedes evitar sorpresas y decepciones desagradables.